Vuelvo a casa por un camino nada habitual.
Pienso en mis años mozos (de ahí el título).
Piense en lo que piense... da igual.
Escucho a la gente hablar, gritar, gemir, bramar.
Me vuelvo mayor.
La verdad, entre tú y yo, no tengo muchas ganas de escribir en verano.
Ojalá pudiera descansar.
Veremos cómo se resuelve este impass.
Hasta pronto, pequeñuelos.