Hace calor
Por fin un jueves tranquilo, sin tener que madrugar en exceso al día siguiente. Un día perfecto para sentarse en una terraza a disfrutar sin hacer nada. Muchas veces dejamos pasar estos pequeños momentos que hacen la vida mucho más llevadera. Pues no. Es decir, Nee.
¿Qué sería de nosotros sin estas islas cotidianas? Esos pequeños paraisos en medio del asfalto, esos recónditos lugares alejados del bullicio constante. Se nota el calor. Me noto torpe, pesado, lento. Imagino días de playa, mediodías de cervecita y aceitunas. Tardes de siesta tumbado a la sombra de un árbol, con un libro apoyado en mi tripa. Arriba y abajo, al ritmo de mi respiración.
Sueño con baños eternos para sofocar los sudores, con verdes y azules reflejados en el cielo y el mar...
Paciencia, sólo queda un mes.
Suena Habana Blues - En todas partes. 