Adelante y atrás
Inquietante, incomprensible, aburrida... Muchos son los calificativos que se pueden utilizar para definir la ópera prima -sólo le costó 7.000$- de Shane Carruth, Primer. La verdad es que el tema del vaivén temporal es algo recurrente en la iconografía de la ciencia ficción. A mí la película me ha dejado pensativo durante esta tarde de viernes. No sé si el tal Carruth es el más listo de la clase o un incompetente que no sabe cómo contar una historia plagada de buenas ideas. En cualquier caso, entre él y Amal Dorai han hecho que me entren ganas de volver a conectar mi condensador de fluzo.