Y al tercer día...

... resucitó. Y jugó al San Andreas y tuvo una noche de jueves especial, con la anuencia (prometo dejar de decir palabros) del santo en cuestión, Genarín se llama. Tuvo un viernes lluvioso, con capuccino a media tarde, y noche cerrada antes de la excursión a las famosas cuevas embarradas (la piedra caliza es lo que tiene) leonesas. A más a más, siguió con el San Andreas, el santo de la semana idem. Después decidió regresar y no 'esnortarse'. Total tanto da...

En llegando el lunes y después de trabajar decidió, muy muy tarde, recorrer su, otrora, barrio de juventud. Ése mismo donde ya no se puede aparcar más que en triple fila y suena el 'dale, dale Don dale' a cada minuto.
Punto y aparte y seguido y más de lo mismo.
Esta vida es una mierda, muy llevadera cuando las cosas pasan de esta manera:

Tirada en la cama sin ganas de nada,
ni de vivir ni saber si es de ti
o de mí
da todo (o nada) igual.
Rojo o negro, par y pasa.
Sin ganas de nada,
tirada en la cama
escuchando la lluvia
te echo de menos.
Tanto de menos que me duele.
Y no entiendo.
No comprendo como me faltas aquí,
si nunca has estado.
Ni has soñado con esto.
Con todo, con nada.
No me quedará mañana un suspiro,
un no sé o una duda en la nocturna madrugada.
Te busco y me encuentro
y me hallo en mis lágrimas.
Vuelve a mí o piérdete hasta la aurora,
o hasta verte
bañado en la nada.

En Voz Alta | En mi cabeza | 29/03/05 | Tu Voz (0)
Tu Voz
Ésta es tu opinión
Nombre:


@mail:


URL:


Tu Voz:

¿Recordarte?



Algodón de azúcarFloto en medio de la nadaTwinkle, twinkle, little starArrugas en la marBañado en ti

Diseño © BlueMoon LTD.; 2004 © En voz alta.
Powered by Movable Type 2.661
Creative Commons License