Cultura al alcance de todos

Internet sirve como medio de transmisión de información de un modo aséptico. Información y punto. ¿Cómo lograr difundir cultura a través de la red? En principio puede parecer algo pedante auto-erigirnos en Popes de la cultura. Sobre todo en la sociedad de la información en la que nos movemos. En realidad, gran cantidad de usuarios optan por, a veces sin saberlo, transmitir sus conocimientos. Ya hablamos aquí del método Delphi y su exitosa aplicación a Wikipedia (cada vez más imprescindible). Las bitácoras, esa cosa de la que ya todo el mundo habla aun sin saber, cuentan (contamos) con nuestra particular forma de contribuir a la difusión de la cultura, o, al menos, de nuestra cultura: las licencias Creative Commons. Pablo Romero ha escrito una serie de artículos muy interesantes al respecto y no seré yo quien repita sus palabras, aunque sí creo que debemos matizar ciertos puntos.

Cuando hablamos de cultura en internet no siempre caminamos sobre seguro. Cierto es que en el mundo de las bitácoras, tan voluble e inconstante, la periodicidad de publicación y los contenidos dotan de seriedad a determinados blogs, pero no siempre el autor sabe a ciencia cierta de lo que habla. Hay mucho corta-pega y mucha intercontextualización. Además, el sesgo que el propio autor establece a la hora de seleccionar qué es importante o no, condiciona la información que transmite a sus potenciales lectores. Será en última instancia el lector quien deba discriminar y sacar en claro sus propias conclusiones. El paso siguiente está en dotar de un contenido cultural a lo expuesto. Podemos dar mucha información pero no alcanzar ninguna conclusión, servir sólo de relleno ante el mainstream del resto de medios escritos. Ésta última tarea supone un cierto esfuerzo por parte de quien escribe. Ahora entra en juego su propia capacidad de transmitir conocimientos, de modo primordial a través de la escritura. Nadie se fiaría de un tipo que tiene una bitácora muy bien diseñada pero que no acierta con las tildes, signos de puntuación o para el que las bes y uves, ges y jotas, etc. son una misma cosa. Ahí es donde entra la capacidad de difusión del autor. Una licencia sin contenido es sólo un brindis al sol y eso es lo que hay que evitar.
Las Creative Commns son útiles para difundir conocimientos, para poner la cultura al alcance de todos. Internet es ese mar sin puertas que nos puede solucionar muchas dudas y crearnos otras tantas.

Un caso práctico de lo expuesto es la siguiente recomendación.
Joachim Fest, periodista e historiador nacido en Berlín en 1926, es el autor de 'El hundimiento', un libro donde se relatan los últimos días de ese pequeño monstruo llamado Adolf Hitler. El próximo 18 de febrero llega a nuestras pantallas la película homónima, 'Der Untergang' en alemán, dirigida por Oliver Hirschbiegel. Un film con un enorme éxito de crítica y público en Alemania, donde no tienen muchas ganas de que les recuerden el genocidio judío, ni los desmanes nazis de su Tercer Imperio. Todo esto de latente actualidad recién conmemorado el 60 aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau por parte del Ejército Rojo.
Leed el libro, ved la película. Es sólo una recomendación, pero tal vez sea la mejor forma de no perpetuar los errores históricos de nuestra civilización y, sobre todo, un particular homenaje a las víctimas.

En Voz Alta | Luego existo | 29/01/05 | Tu Voz (0)
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