Como una traicionera daga que se clava por la espalda,
cual millones de chinchetas en el medio del alma,
esa aguja que traspasa más allá de las entrañas.
Cencellada.
Asolando tu vida, bien de mañana.
Impidiendo que respires, que sonrías y te vayas,
sola tú,
más allá de esta manzana.
Para la sonrisa más bonita de este lado del río. Todo va a ir bien.