Doppelgänger
Todo ser vivo tiene, en algún lugar del mundo, otro doble de sí mismo. De apariencia idéntica, igual a un mellizo, pero de carácter opuesto al de su doble. Encontrárselo frente a frente suele ser interpretado como un presagio de la muerte. 'Nunca mires a un doppelgänger a los ojos'. Aunque su origen es alemán, el mito del doble que anda se ha extendido por todas las culturas. Los románticos del siglo XIX fueron los primeros que popularizaron este concepto. En Irlanda y al norte de Inglaterra es conocido como fetch, y los amigos o los familiares de la persona son los que lo ven momentos antes de que el individuo original muera.
Un ser vivo que va por la vida con un aspecto exactamente igual al de otro, como si fuese su doble, la exacta e invisible réplica de todo ser, es una creencia extendida en el folclore europeo. Algunos aseguran que es el doble espiritual de cualquier ser vivo, por lo que se asocia con el aura. Hay quienes van más lejos y sostienen que el reflejo en un espejo es actualmente el doppelgänger mirándolo. Mientras éste se encuentre atrapado en el espejo, la persona está segura. Fuera del cristal, su aparición siempre presagia una muerte inminente.
El caso más famoso que se recuerde es el de Catalina la Grande, quien contempló una vez a su propio doble caminando rumbo a su encuentro en un pasillo de palacio. Ella se asustó tanto que ordenó a sus guardias que dispararan a la imagen. Por supuesto, Catalina murió pocas horas después. Su edad era avanzada, pero gozaba de buena salud. Sin duda Catalina había muerto de miedo.