El sexo de los ángeles
Y digo yo, ¿qué importancia tiene con quién se acuesta o con quién se levanta uno?
La cuestión puede parecer baladí pero no, media España está pendiente de éste y otros temas relacionados con el sexo de los ángeles y demonios que pululan por las seiscientas veinticinco líneas.
El tema ya ha llegado al límite cuando los ingeniosos productores de 'la vida en directo' nos presentan a un chico que antes era una chica. La cosa no tendría mayor trascendencia, transexuales hay y ha habido en todas partes, en determinadas culturas es algo necesario ante la escasez de mujeres, pero no estamos hablando de un estudio antropológico ni mucho menos.
Ésto es morbo, simple y llanamente. Cuando no es la hija de un torero que se acuesta o se levanta con el marido de una folclórica es la hermana del primo del banderillero de la folclórica el que se levanta o se acuesta con la tía del primo del Duque de Montodo. Total, ¡un lío!
Lo peor en este tipo de ¿espectáculos? televisivos está precisamente en que la propia televisión maneja a su antojo tanto a interesados como a televidentes, creando una sensación de malestar en el que ve (¿seré un bicho raro que me gusta 'Corazón en salsa de chapapote'?). Consigue manipular al famoso/a del tres al cuarto que, porque un día vendió una liposucción que le hicieron en Majadahonda, ahora se encuentra ante la obligación moral de responder a todas sus preguntas, acudir a los platós y contarnos hasta el porcentaje de aluminio que tienen sus empastes.
Y digo yo, ¿tan triste es nuestra vida? ¿pasan tan pocas cosas interesantes en nuestro mundo real que debemos entretenernos con la 'supuesta' vida de los demás? Digo supuesta porque ninguna de estas prendas destaca por haber leido un libro ni haber asistido despierto a una representación teatral en su vida. No son capaces de articular cuatro frases coherentes sin embargo son 'la voz del pueblo'.
No creo yo que al pueblo le interese tanto saber si me gusta la carne a la brasa o el pescado a la parrilla, entre otras cosas porque si en eso nos hemos convertido, si realmente somos tan vacuos está claro que otros temas de interés es mejor no hablarlos o hacer como si no hubieran existido.
Siempre habrá otro canal donde podremos encontrarnos con el último cotilleo acerca de la vida sexual del burro de la Marquesa de Villafáfila. Qué pena.
Bueno, el morbo es el morbo y siempre causa interés ver como otras personas viven, discuten, lloran.. rien... asi es el espectáculo, yo veo a veces GH y bueno, no me averguenzo de ello, aunque todo lo qu e hay detrás (programs del corazon, dinero, famosillos..) me da asco.