El poder de las armas

El 15 de diciembre de 1791 vieron la luz las diez primeras enmiendas a la Constitución americana. El llamado 'Bill of Rights' contenía al menos dos puntos interesantes para poder comprender la evolución de la industria armamentística en Estados Unidos. Me refiero a la segunda y cuarta enmienda a la Carta Magna, en dichos textos podemos leer lo siguiente:

ENMIENDA II
Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado Libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas.

ENMIENDA IV
El derecho de los habitantes de que sus personas, domicilios, papeles y efectos se hallen a salvo de pesquisas y aprehensiones arbitrarias, será inviolable, y no se expedirán al efecto mandamientos que no se apoyen en un motivo verosímil, estén corroborados mediante juramento o protesta y describan con particularidad el lugar que deba ser registrado y las personas o cosas que han de ser detenidas o embargadas.

Como podemos observar en estas dos enmiendas la Constitución se preocupa mucho más por la propiedad privada que por el abuso de poder.
Pues bien, de las libres interpretaciones de la segunda enmienda que se han realizado a lo largo de los años se han beneficiado diversas organizaciones. Entre otras la NRA (Asociación Nacional del Rifle) uno de los grandes valedores del partido republicano.
Utilizaron la segunda enmienda para justificar la necesidad de cada hombre a portar un arma lo cual es una interpretación traida por los pelos y cláramente partidista, ya que lo que recoge dicha enmienda es la necesidad de la existencia de una milicia debidamente pertrechada y no de indivíduos aislados que emulen a John Wayne o Harry el sucio.

En 1994 el ex presidente Clinton promulgo una ley por la cual se prohibía no sólo la venta de las denominadas 'armas semiautomáticas' sino también la de revistas dedicadas a la venta de las mismas.
Las semiautomáticas difieren lévemente de sus hermanas mayores, cada vez que apretamos el gatillo no obtenemos una ráfaga de proyectiles, es uno tan solo; pero el cargador de un AK-47 o una Uzi contiene bastante más munición que el de una pistola convencional.
El gobierno Clinton tomó la decisión hace ya diez años y en el ecuador de dicho periodo pudimos asistir a la tragedia del instituto Columbine, algo que ha sido vergonzosamente utilizado por varias asociaciones pro armas de asalto, la mayoría de las cuales se anuncian en las llamadas revistas de 'alto contenido' donde se podían adquirir dichas armas.
Dicha prohibición acaba de expirar hoy mismo y pese a que un 68% de los norteamericanos estaban a favor de prorrogarla, la administración Bush no ha movida un dedo al respecto. Las malas lenguas hablan de las presiones de varios grupos conservadores al respecto (la propia NRA).
A través del acuerdo, que hoy expira, está prohibida la fabricación e importación de 19 tipos de fusiles semiautomáticos, que en ocasiones son utilizados por contrabandistas de droga y por el crimen organizado.
De nada han servido las campañas en contra del gobierno ni las manifestaciones, tampoco intentos como los de la senadora demócrata Dianne Feinstein, una de las grandes valedoras de la prohibición que declaró que esta era una de las acciones más importantes tomadas para garantizar la seguridad de los estadounidenses.
¿Y ahora qué...?

En Voz Alta | Luego existo | 13/09/04 | Tu Voz (0)
Tu Voz
Ésta es tu opinión
Nombre:


@mail:


URL:


Tu Voz:

¿Recordarte?



Algodón de azúcarFloto en medio de la nadaTwinkle, twinkle, little starArrugas en la marBañado en ti

Diseño © BlueMoon LTD.; 2004 © En voz alta.
Powered by Movable Type 2.661
Creative Commons License