Cuando llegue mañana
Cuando llegue mañana, hoy se habrá ido para siempre.
Nunca más existirá un día igual en tu vida ni en la de nadie.
Mañana comienza un nuevo año, no sé si mejor o peor; distinto.
Como un disco recién comprado, con el precinto aún intacto y listo para ser escuchado por primera vez.
Como las páginas vírgenes de una novela embalada ávidas de que los lujuriosos ojos del lector las hagan suyas.
Así me acuesto esta noche, deseando que amanezca un año venturoso.
En este viaje sin destino fijo en el que me embarcaron -- hace ya treinta y dos veranos -- sin pedirme permiso, sólo conservo mi memoria, mis amigos y una esperanza.
Espero poder ser feliz, en pequeños sorbos y sin ansia, espero compartir este viaje con quien quiero y me quiere, pero sobre todo espero disfrutar el mayor tiempo posible de mi familia.
Ellos que tanto me han ayudado todo este tiempo (y lo siguen haciendo) y que aún a regañadientes continúan apoyándome.
Para todos ellos -- para todos vosotros -- mi deseo de compartir el nuevo año que comienza hoy y desde hoy ya es tan vuestro como mío.
Porque la vida sin vosotros no tendría sentido.