Las discográficas en peligro

La piratería está haciendo pupita a muchas discográficas, sobre todo las independientes, porque sus beneficios caen año tras año. La manida disculpa de la piratería y las descargas a través de internet ya no sirven. La ASGAE recientemente en su anuario culpaba del descenso de ventas en los dos últimos años a la piratería, aunque había un significativo incremento en la recaudación de los conciertos.

Recesión
El mercado discográfico se encuentra en recesión en todo el mundo, advierte el anuario, que apunta el descenso de ventas de discos legales en un 6'5% a nivel mundial (en el caso de España la caída es del 11'6%).
Lo curioso es que cuando bajó el precio medio del CD en 2000 las ventas se dispararon llegando a más de 77 millones de copias, por otro lado en 2002 se produjo una subida de precios y por tanto las ventas disminuyeron. El truco es muy simple, ya han pasado dos años y nadie parece haberse dado cuenta, cuando los CDs son más baratos, la gente compra más y la industria se beneficia.

¿Es tonta entonces la industria?
Más bien al contrario, es muy lista y quiere hacernos pasar, a consumidores y usuarios, por tontos.
Hubo gente que puso el grito en el cielo cuando se anunció la fusión entre Sony Music y BMG pero la Comisión Europea no ha encontrado pruebas de que el acuerdo vaya a reforzar la posición dominante de las grandes discográficas en el mercado. La verdad es que ahora entre cinco sellos se van a repartir el 75% del pastel; pero es cierto, es completamente irrelevante.
La realidad es que el mercado del CD cada vez pinta menos en el negocio de la música.
Me explico, cada vez asiste más público a los conciertos y no sólo los de las grandes figuras, también artistas independientes. Algo posible gracias a la difusión y promoción por parte de los 'fans' en la red.
El trabajo de encontrar nuevos artistas que merezcan la pena lo llevan a cabo las independientes, compañías con buen olfato y muchas ganas pero incapaces de inundar el planeta con su música.
Una vez que un artista o grupo revelación triunfa aparece la multinacional de turno, saca el talonario y a rentabilizar la inversión.
Qué ocurre, que el público es muy exigente y no soporta que se le intente vender lo mismo dos veces y más caro.
Cuando ya se conoce a un artista surgido de una indie muy pocas personas respaldan su salto a una major que lo único que intenta es rentabilizar su inversión calcando la fórmula que los dio a conocer.
Se coarta la libertad del artista proque se le imponen unos criterios comerciales y el público no entiende de números. Bueno, sí entiende; sobre todo a la hora de pagar.
Las compañías lo quieren todo, les molesta (aunque no lo digan) que sus artistas llenen estadios y plazas de toros porque ahí es donde realmente el músico obtiene su merecida recompensa. El que vale en directo hace muchos bolos y ese dinero le llega casi limpio, en contrapartida con los leoninos porcentajes que impone la industria.
Como comentaba antes si todo se soluciona con bajar el precio de los CDs ¿por qué no se hace de una vez por todas?

La respuesta está en internet pero no en la piratería.
El verdadero pastel no está en los CDs y DVDs, está en las descargas legales a través de internet.
Se arriesga mucho menos y se obtiene más caja. Además el verdadero fan comprará después el CD, el DVD e irá a los conciertos.
Los gigantes de la tecnología, Apple y Microsoft, tomaron posición en el campo de las descargas legales y se merendaron a las compañías.
Al no existir soporte físico para el material grabado el precio disminuye, las grandes compañías pensaban que eso no les haría daño, de hecho llegaron a pensar que si los trabajos de sus artistas aparecían antes en la red sería una magnífica publicidad gratuita.
En realidad eso sirvió para que el público se hiciera más exigente y no trague con un disco entero del que sólo merecen la pena dos o tres temas.
Vamos al P2P más cercano y bajamos el disco gratis.
Si queremos el tema con mayor calidad (y nos asustan las demandas) entonces vamos a las descargas legales (menos de 1€ por canción) y después compramos un reproductor que pesa menos que dos CDs, admite hasta 10.000 canciones y almacena miles de fotos digitales.
Aunque si realmente queremos disfrutar de nuestros artistas favoritos, esos de los que tenemos todas sus canciones y algún que otro pirata en nuestro disco duro, entonces asistimos a sus conciertos.
Ese es el futuro de la música, pese a quien pese.

En Voz Alta | Veo leo | 20/07/04 | Tu Voz (1)
Tu Voz

mu bien, me parece estupendo el articulo envozalta, creo q es por donde van los tiros de las ventas musicales..hay q ser consecuente...y las tiendas de discos sino se reciclan tb van al carajo..ya no es lo q eran, la gente mira discos pero no compra..

Voz de: lernys un 20/07/04
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