En el autobús
Recuerdo perfectamente a N. Hoy la he visto subir al autobús de la mano de lo que supongo debe ser su novio y han pasado muchos años de golpe por mi cabeza.
N. fue en tiempos novia de mi --en tiempos-- mejor amigo y solía verla al menos dos veces por semana. Incluso cuando ella decidió estudiar una carrera en otra ciudad fuimos a visitarla alguna vez.
Lo curioso del caso es que N. pese a su juventud estaba muy bien acostumbrada. Le gustaba que su novio --el que fue mi amigo-- pasara a buscarla en coche, le gustaba salir a cenar, en fin; digamos que le gustaba vivir bien, cosa que por otro lado su novio podía permitirse.
De repente seis o siete años después de todo aquello, puede que más, hoy la he visto subir al autobús.
He pensado fugazmente que las cosas cambian, las personas cambian y los autobuses son cada vez más caros.